Traducir un documento entero copiando párrafos en un traductor es lento y deja el formato destrozado. Aquí sueltas el archivo, eliges el idioma y descargas el documento traducido. Funciona con Word (.docx), con PDF, tenga texto o sea un escaneo, y con TXT.
Con un Word el resultado es otro Word con el mismo aspecto. La traducción se hace por dentro del archivo, así que se quedan como estaban las fuentes, los estilos, las tablas, incluidas las de celdas combinadas, la numeración, las imágenes, los encabezados, los pies de página y las notas. Es lo que suele hacer falta para traducir un contrato, un formulario o unas instrucciones y seguir trabajando con ellos.
Con un PDF el resultado también es un .docx, porque un PDF no está pensado para editarse. Se conservan el texto, los títulos, las listas y las tablas en su orden, pero no el diseño exacto de las páginas. Si el PDF es un escaneo o son fotos de páginas, primero se lee cada página, con las columnas en su orden, y luego se traduce; esto funciona hasta 30 páginas. Para un TXT recibes otro TXT.
Los límites: archivos de hasta 95 MB y 50 000 caracteres de texto. Los formatos .doc antiguo, .odt y .rtf todavía no se abren; ábrelos en Word o LibreOffice y guárdalos como .docx. Un documento de pocas páginas tarda alrededor de medio minuto.
Para documentos que vas a presentar en un trámite, como un certificado de nacimiento o de antecedentes penales, ten en cuenta que muchos organismos piden una traducción jurada. Esta traducción te sirve para entender el documento y preparar el trámite, no sustituye a la de un traductor jurado. Revisa siempre nombres, fechas y números.
El documento se procesa en nuestro servidor y se borra a las 24 horas. La traducción queda en la biblioteca de tu navegador, junto al original, para compararlos página a página. Si lo tuyo es solo un PDF, la página «Traducir PDF» hace lo mismo y acepta únicamente PDF. Si solo necesitas un párrafo, «Traducir texto» es más rápido.
