Mejorar la calidad de una imagen es útil cuando la foto es pequeña, está algo borrosa o viene de un móvil antiguo: la foto de un producto para un anuncio, una imagen para una presentación, una captura que se ve pixelada o una foto familiar escaneada. Sueltas la foto y descargas una versión con más resolución y más nitidez.
Hay dos niveles. ×2 duplica cada lado de la foto: una imagen de 1000 píxeles de ancho pasa a 2000. ×4 la cuadruplica y está pensado para fotos pequeñas. Los topes dependen de tu dispositivo: en un ordenador, ×2 llega a fotos de unos 4 megapíxeles y ×4 a fotos de 1 megapíxel; en un móvil o un portátil sencillo, menos. El panel te dice qué está disponible para tu foto y cuánto tardará antes de empezar. Si la foto es más grande que el tope, se reduce primero y luego se amplía.
La mejora se hace en tu navegador con Real-ESRGAN, un modelo abierto para aumentar la resolución de imágenes. La primera vez el navegador descarga el modelo, unos 32 MB, y lo guarda para la próxima. La foto no sale de tu dispositivo: no la vemos ni la mandamos a ningún servicio.
La contrapartida: no es inmediato. En un ordenador sin tarjeta gráfica, una foto de 1 megapíxel tarda unos 40 segundos, y una de 2,7 megapíxeles a ×2, cerca de un minuto y medio. Con tarjeta gráfica va más rápido. En el móvil, más despacio.
Qué esperar del resultado: bordes más definidos, menos ruido y menos bloques de compresión. Lo que no hace es inventar detalles que no existen: una cara movida, un texto ilegible o una foto desenfocada por completo mejorarán poco. Funciona mejor con fotos pequeñas pero nítidas que con fotos grandes muy borrosas.
El resultado se descarga en JPG de alta calidad, o en PNG si la foto tenía transparencia, a tamaño completo y sin marca de agua. Con la foto mejorada puedes seguir: quitarle el fondo, comprimirla si pesa demasiado para un correo o escribir el anuncio a partir de ella.
