OCR son las siglas de reconocimiento óptico de caracteres: convertir en texto lo que se ve en una imagen. Aquí sueltas una foto, una captura de pantalla, un escaneo o un PDF y recibes el texto listo para copiar, editar, traducir o corregir. Es la forma rápida de pasar una imagen a texto sin teclear nada.
Casos de todos los días: un cartel o un aviso de la comunidad que quieres guardar, unos apuntes de clase, un ticket o una factura para tus cuentas, la página de un libro, una carta de la administración que te llegó en papel, o una captura con un texto que no se deja seleccionar. Para pasar un PDF a texto funciona igual, tanto si el PDF tiene texto como si es un escaneo.
Qué formatos admite: fotos en JPG, PNG, WebP o HEIC del iPhone, imágenes pegadas con Ctrl+V y documentos PDF o Word de hasta 15 MB. Los PDF escaneados se leen hasta 15 páginas; si el tuyo es más largo, divídelo. Las fotos grandes se reducen en tu navegador antes de enviarlas, así que suben deprisa.
El reconocimiento respeta el orden de lectura: dos columnas salen en su orden, y una tabla sale fila a fila. Si una parte no se lee, se marca en el texto en lugar de inventarla. La letra a mano se reconoce si es legible. Con documentos antiguos puede pasar que la ortografía se modernice un poco; si necesitas la grafía exacta, revísalo.
Para mejores resultados: foto de frente, sin sombras, con todo el texto dentro y enfocado. Si es una hoja arrugada o un ticket, alísalo antes. Como cada foto tarda 2 o 3 segundos, si el resultado sale mal compensa repetirla con más luz.
El archivo se procesa en nuestro servidor, donde una IA reconoce el texto, y se borra a las 24 horas. El texto queda en la biblioteca de tu navegador. Desde el resultado puedes traducirlo o pasarlo por el corrector ortográfico sin subir nada más. Si lo que quieres es el documento entero traducido y no solo su texto, usa «Traducir PDF».
