HEIC es el formato en el que el iPhone guarda las fotos desde hace años. Ocupa menos que un JPG con la misma calidad, y por eso Apple lo usa, pero tiene un problema: muchos sitios no lo entienden. Windows no siempre abre las fotos HEIC sin instalar nada, y muchas webs, formularios de la administración y programas de oficina las rechazan o las muestran en blanco. Pasar de HEIC a JPG lo arregla: el JPG se abre en cualquier ordenador, móvil, correo o web.
Aquí sueltas las fotos HEIC y descargas los JPG. Esta página ya viene ajustada para que no pierdas nada: calidad alta y el tamaño original de la foto. Los colores del iPhone, que usa una gama más amplia que la habitual, se conservan, y las fotos quedan giradas como las hiciste, sin aparecer de lado.
La conversión se hace en tu navegador. Las fotos no se suben a ningún servidor, algo que importa cuando son fotos personales o de documentos. Cada foto de 12 megapíxeles tarda unos 3 segundos en un ordenador. Puedes soltar un montón de fotos de golpe y descargarlas todas en un ZIP.
Si prefieres otro formato, puedes elegir PNG o WebP en lugar de JPG, bajar la calidad o reducir el tamaño. Para que una foto pese poco y quepa en un correo o en un formulario con límite, la página «Comprimir imagen» ya viene preparada para eso: JPG de calidad media y lado largo de hasta 2560 píxeles.
Un consejo para quien convierte desde el propio iPhone: abre esta página en Safari o en Chrome, elige las fotos de la galería y guarda los JPG en Archivos. Si las vas a pasar al ordenador, también puedes convertirlas allí: sueltas las HEIC en la página y listo.
En qué se diferencia de «Convertir imagen»: es la misma herramienta con la configuración ya puesta para fotos del iPhone. En «Convertir imagen» eliges tú formato, calidad y tamaño para cualquier tipo de imagen. Con las fotos ya en JPG puedes seguir: quitar el fondo para un anuncio o preparar una foto de carnet al tamaño exacto.
